
La Catedral de Santa María de la Asunción
La Catedral de Santa María de la Asunción
La Catedral de Santa María de la Asunción
Transcripción de audio
La planta de la catedral de Verona, que se consagró en 1187 a Santa María de la Asunción, está subdividida en tres naves por medio de sólidas columnas de color rosa. Contra ellas descansan unos arcos rojizos que fluctúan imponentes y sinuosos y, más adelante, se apoyan contra las formas polilobuladas de los pilares.
Estos se van diluyendo hacia las basas como formas geométricas, que caracterizan la pavimentación de mármol negro, rojo y Biancone. Dichos ejemplos subrayan que, en el interior de la catedral, actualmente ya no queda nada de la iglesia románica del siglo XII, puesto que todo se reformó adoptando las formas góticas a partir de las últimas décadas del siglo XV.
En las paredes laterales, observe los dos imponentes órganos barrocos, cuyas puertas están pintadas tanto por fuera como por dentro. Mirando a nuestro alrededor, podremos admirar los frescos que decoran todas las paredes de la catedral. Las figuras de los santos, pintadas entre fines del siglo XV y principios del XVI en el interior de nichos y elementos arquitectónicos divisorios, redefinen un edificio de colores intensos, donde abundan los espacios votivos de gran valor. En el centro de la nave, y en el exterior de la zona absidal, está ubicado el altar mayor, alrededor del cual se sientan el obispo y los sacerdotes. Es una modernización que se sumó a fines del siglo XX.


