
El claustro de los canónigos
El claustro de los canónigos
El claustro de los canónigos
Transcripción de audio
A la izquierda de la fachada de la Catedral, un corredor nos conducirá al Claustro de los Canónigos, el más antiguo de Verona. Dado que, en 1945, los bombardeos de la Segunda Guerra Mundial provocaron muchos daños, fue reconstruido parcialmente.
Pese a ello, conserva muchas estructuras originales, con todo su encanto histórico. Es un pequeño microcosmos, donde aún se respira una aire de paz y quietud: inmerso en un sugestivo juego de claroscuros, que se crea gracias a la sucesión rítmica de las arcadas, que descansan en columnitas pareadas de mármol rojo. La planta rectangular resulta muy útil para la vida en común de los canónigos, pues facilita la deambulación entre los distintos espacios compartidos. El claustro es un punto de articulación crucial para las actividades diarias, que ofrece la posibilidad de observar la estratificación histórica de las iglesias paleocristianas y románicas subyacentes, gracias a la presencia de una gran excavación arqueológica. El lado original, a saber: el de las dos plantas, enseña un fascinante juego de claroscuro que se crea mediante la superposición de dos órdenes de columnas pareadas. A lo largo de las paredes se colocaron epígrafes sepulcrales procedentes de la Catedral.


